El proyecto

Entre 1925 y 1950 en la ciudad de Buenos Aires, comienza a emerger la tipografía en el espacio urbano. Sale del bajorrelieve de muros, documentos y libros para ocupar un espacio: deviene sólida, geométrica y protagónica. Este momento, contemporáneo a la llegada del cine sonoro, trae sus dimensiones y luminosidad, brilla y se expone al igual que las divas del cine: grandilocuentes, imponentes. Transforma la ciudad en un escenario donde la tipografía asume el rol de narrar e identificar su época.

Los viejos posters y carteles de esta zona me inspiraron a diseñar una tipografía que rescata la belleza de la tipografía urbana de la primera mitad del siglo veinte. El objetivo es rescatar lo que se encuentra en Montserrat y liberarlo, bajo una licencia de contenido abierto, la SIL Open Font License.

El desarrollo urbano cambia este lugar, que ya nunca volverá a su forma original, y diseños únicos y muy especiales se pierden para siempre. Para dibujar las letras me baso en ejemplos de letras del espacio urbano. Cada ejemplo seleccionado provee sus propias variantes de tamaño y proporción, haciendo su aporte a la familia Montserrat. Las viejas tipografías y marquesinas son irrecuperables cuando son remplazadas.

Existen otros revivals pero no son fieles a los originales. Las letras que inspiraron este proyecto tienen trabajo, dedicación, cuidado, color, contraste, luz y vida, día y noche. Estas son las tipografías que hacen que la ciudad se vea tan hermosa.

A nivel formal no descuido aspectos del diseño tipográfico que son funcionales y contemporaneos. Montserrat es un tipo de estilo geométrico que tiene ajustes ópticos sutiles. El resultado es una familia sans serif con múltiples versiones y múltiples posibilidades, tanto en el mundo editorial como en el corporativo.